“Fueron detrás de los coches fúnebres y de las ambulancias”

Los abogados de Ribbeck Law llamaron a las puertas de los familiares de las víctimas cuando sus cuerpos ni siquiera habían llegado a Canarias | Manuel von Ribbeck fue denunciado por hacerse pasar por miembro de la Cruz Roja para conseguir clientes hace años en Bahamas | El bufete americano comenzó ayer el proceso contra Boeing en EEUU.
Manuel von Ribbeck (izq.) y su hermana Mónica Kelly, en Las Palmas el cuatro de septiembre durante la rueda de prensa que ofrecieron en Las Palmas para conseguir clientes. EFE Manuel estaba en Madrid el día 21 de agosto. Cuatro de sus familiares murieron en el accidente del avión de Spanair. Mientras los cuerpos de sus seres queridos aún estaban en el pabellón de Ifema donde se fueron trasladando los cadáveres, los abogados del bufete norteamericano Ribbeck Law se presentaban en su casa de Las Palmas. Manuel (es un nombre supuesto, porque prefiere no aparecer con el suyo) ni siquiera pudo echarlos él mismo. “No estuvieron sólo en mi casa. Fueron a muchas antes de que los muertos llegaran siquiera a Gran Canaria”, dice.

Ribbeck Law ha sido el primer bufete encomenzar el proceso en Estados Unidos contra Boeing y McDonell Douglas, fabricante del avión que se estrelló. Ayer se celebró la primera audiencia de la acción civil en Illinois (Chicago). En ella la firma pide a Boeing que identifique al fabricante de los flaps y al de las alarmas, ya que la comisión oficial que investiga el accidente en España dijo, en su informe preliminar, que “la alarma que debería haber indicado a la tripulación que los flaps no estaban desplegados no habría funcionado”. El juez le ha dado a Boeing seis semanas de plazo (hasta el 17 de noviembre) para que aporte toda la información disponible.

Los abogados de Ribbeck Law llegaron a España y, lo primero que hicieron fue aporrear las puertas de las víctimas: “Fueron detrás de los coches fúnebres y de las ambulancias”, dice Manuel. En aquel momento no tuvieron mucho éxito, así que lo siguiente fue montar una rueda de prensa el 4 de septiembre. Allí mismo algunos familiares de las víctimas se quejaron porque no entendían  qué hacía aquel señor de apellido alemán, Manuel von Ribbeck, prometiendo altas indemnizaciones. “Han hecho una campaña de propaganda muy agresiva a costa del dolor de muchas personas”, se queja Manuel.

La ‘experiencia’ de Manuel von Ribbeck

Ribbeck Law tiene experiencia en accidentes aéreos. Y su fundador también. A finales de 2005, un avión se estrelló en Miami Beach. Sherman Kendrick, un pescador de Bahamas perdió en él a su mujer y a su hija pequeña. Un día o dos después de la catástrofe el hombre estaba paseando frente a un club de pesca en Bimini (Bahamas) cuando se le acercaron un hombre y dos mujeres. “Me dijeron que eran de la Cruz roja y que estaban ayudando a las familias de los supervivientes en todo lo que pudieran necesitar”, explicó Kendrick a Abdon M. Pallasch, un periodista que habló con él para un reportaje en el Chicago Sun Times.

El  hombre, según Kendrick, era Manuel Ribbeck (que después insertó el von en su apellido) y, más tarde, le dió una tarjeta de Nolan Law Group, una importante firma de abogados de Chicago especialista en representar a los familiares de las víctimas y heridos en accidentes aéreos, para la que entonces trabajaba como “independiente” o “intermediario”.

El abogado del pescador, John Ruiz, presentó una queja  ante el registro y la comisión disciplinaria del colegio de abogados de Illinois, según explicó el periodista a ADN.es, nunca tomó ninguna medida contra él pese a que, por ponerse en contacto de esa forma con una víctima, podrían haberle caido desde una simple amonestación a la expulsión de la abogacía. Ribbeck, sin embargo, llevó a los tribunales al Chicago Sun Times, una demanda que “aún no ha sido desestimada”, aseguró Pallasch.

No fue la única vez que el abogado se vio inmerso en polémicas. En Australia fue denunciado por ofrecer dinero a las víctimas de otro accidente para que firmaran con él, y en Indonesia por utilizar otras tácticas impropias de la ética de la abogacía para reclutar clientes.

Manuel Ribbeck habla un español fluido. Nació en Perú y más tarde se nacionalizó norteamericano y añadió el von entre su nombre y su apellido. En su currículum no cita el país andino. Sí lo hace, hacia el final del suyo, Mónica Kelly (de soltera Mónica Ribbeck), su hermana y socia. En el mismo papel, explica sus principios: “Creo en una representación agresiva de nuestros clientes”.

Los abogados vulneran la ley

Sólo Ribbeck Law ellos (sin contar a otras firmas como Gallagher Law y Podhurst Orseck)  ya representan a 18 de las familias que perdieron a algún familiar en el siniestro de Barajas. Pero sus prácticas no sólo vulneran directamente la legislación norteamericana, a la que ellos han de someterse y que prohibe a cualquier letrado ponerse en contacto con alguna víctima de un accidente antes de que hayan pasado al menos 45 días, sino la normativa española.

Por ese motivo, el consejo General de la Abogacía está estudiando qué acciones puede tomar contra ellos. Lo primero que han hecho ha sido enviar un requerimiento a Ribbeck, Gallagher y Podhurst para que les informen de qué bufetes españoles colaboran con ellos, y estudiar cuáles serían sus responsabilidades, pero el Colegio aún no ha recibido ninguna respuesta.

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Publicado en ADN.es

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