¿Es usted monsieur Shakespeare?
Aquel día, un parisino que paseaba cerca de los Jardines de Luxemburgo se paró frente al número 12 de la Rue de’l Odéon. Vio colgado el retrato del bardo y un letrero en el que se podía leer: “Shakespeare and Company. Librería y biblioteca de préstamo”. Cuando entró en la tienda de Sylvia Beach encontró a un joven con perilla, aunque sin gola al cuello, sentado detrás del mostrador.
-”¿Es usted monsieur Shakespeare?”
-”No. No soy monsieur Shakespeare. Sólo soy uno de la compañía”
-Pero el retrato que está fuera, entonces… ¿Es del señor Company, no del señor Shakespeare?
Incapaz de deshacer el entuerto, el hombre señaló a la mujer de ondulada melena castaña, chaqueta de terciopelo y ojos pardos y alegres, y se la presentó.
-Ella es mademoiselle Shakespeare.
